
Lorena Morales
El advenimiento de la época digital ha revolucionado el mundo del vídeo. La reducción de los costes de la videocámara unido al aumento exponencial de su calidad de imagen y al precio asequible de los sistemas informáticos de postproducción han democratizado completamente el sector de la producción audiovisual. Muchos jóvenes creadores dan sus primeros pasos con películas que oscilan entre uno y treinta minutos, los conocidos cortometrajes. Probablemente el cortometraje más famoso de la historia sea "Un perro andaluz", escrito y dirigido por dos jóvenes que por entonces aún no habían alcanzado la fama: Luis Buñuel y Salvador Dalí. Ahora que los límites de la creatividad han desaparecido, las claves para empezar un buen proyecto son acertar con buenas ideas y conseguir algo de dinero para llevarlo a cabo. El formato más conveniente para primeros directores es el vídeo (DV). El hecho de trabajar con formatos domésticos en vez de hacerlo con cine no significa que nuestra producción no pueda adoptar una estructura eminentemente profesional. Dependiendo de las características del proyecto y del presupuesto disponible, será posible seguir en mayor o en menor grado un planteamiento profesional.
¿Cómo conseguir la financiación?
Por modesto que sea el proyecto, siempre cuesta dinero. Y si obtener dinero para una producción audiovisual es ya de por sí difícil, la situación se complica cuando el producto a desarrollar es un cortometraje. La idea de que éstos son producidos por autores noveles y la dificultad de su distribución comercial, a menudo generan prejuicios negativos para los inversores. Sin embargo, existen diversas subvenciones y vías para financiar tu proyecto. Preparar una exposición atractiva del cortometraje, transmitir seguridad y pasión por el proyecto, son factores que pueden ayudar a una negociación exitosa.
¿Cómo conseguir la financiación?
Por modesto que sea el proyecto, siempre cuesta dinero. Y si obtener dinero para una producción audiovisual es ya de por sí difícil, la situación se complica cuando el producto a desarrollar es un cortometraje. La idea de que éstos son producidos por autores noveles y la dificultad de su distribución comercial, a menudo generan prejuicios negativos para los inversores. Sin embargo, existen diversas subvenciones y vías para financiar tu proyecto. Preparar una exposición atractiva del cortometraje, transmitir seguridad y pasión por el proyecto, son factores que pueden ayudar a una negociación exitosa.



